Conocemos que algunas instituciones del Sector Público atienden a miles de ciudadanos diariamente. Mantener los niveles de servicio es un verdadero reto, especialmente cuando se tiene que hacer un balance entre las necesidades de los ciudadanos y los objetivos y lineamientos de las instituciones.
La Gestión de Flujo de Clientes (GFC) puede ofrecerles muchos beneficios inmediatos, incluyendo una mejora en control de la gerencia, mejorando la experiencia con el ciudadano e incrementando la satisfacción de los funcionarios que prestan el servicio.
